Historia de un submarino alemán que después fue español, el G-7

LOS INICIOS EN LA KRIEGSMARINE:

 Nos encontramos en el año 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, los alemanes empiezan a retroceder en sus frentes y, en un Mediterráneo dominado por los ingleses, están perdiendo el norte de África. Se viven intensos capítulos de la lucha submarina, Dönitz tiene que mandar a sus unidades a apoyar al Afrika Korps del mariscal Rommel, aquí es donde se desarrolla nuestra historia.

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El U-573 era un submarino alemán del tipo VII-C, del que la Kriegsmarine llegaría a tener hasta 700 unidades, fue puesto en grada en los astilleros Blohm und Voss de Hamburgo, en el año 1940. Se botó el 17-4-1941, entregándose a la Kriegsmarine el 5-6-1941. Fue asignado su mando al Kapitänleutnant Heinrich Heinsohn, que había mandado anteriormente el submarino de entrenamiento U-8 entre 1940-41.

Tras un periodo de entrenamiento similar al que recibían otras unidades en el Báltico, zarpó en demanda de Islandia para cumplimentar su primera misión, formando parte del grupo Reissewolf. Tras tres semanas infructuosas, regresó a la base el 3-11-1941. En diciembre recibe ordenes de dirigirse al Mediterráneo, el 21 atraviesa el Estrecho de Gibraltar; aprovechando para hundir la que sería su primera y última víctima, el carguero noruego Hellen, un barco de 5.289 toneladas. Se dirige a las costas de Cirenaica en ayuda de la gente de Rommel.

LAS AVERÍAS:

 En marzo regresa al Mediterráneo Occidental y el 1-5-1942 es atacado por un avión de patrulla marítima, Locked Hudson, perteneciente al 233º Escuadrón de la RAF (Royal Air Force) a unas 50 millas a SE de Cabo de Palos, viéndose obligado a hacer inmersión rápidamente. A unos de 15 metros de profundidad fue alcanzado por un par de cargas de profundidad, una a babor que no causa apenas daños y otra a estribor a la altura de la popa, a unos 5 metros por debajo de la quilla, que le provocaría averías de consideración. Se mantiene en inmersión hasta que el avión abandona su caza y hace superficie para evaluar daños. El casco aguantó bien la explosión, sólo una brecha en el costado de unos 30×3 centímetros a popa de la bocina de estribor, lo peor fue que ese eje se quedó trincado y el de babor con averías considerables. Ante esa situación no le queda más remedio al comandante que arrumbar a tierra amigas en un intento de salvar el barco y repararlo. El puerto ‘neutral’ más cercano era Cartagena, usando únicamente su maltrecho eje de babor arrumba a la Peñica, donde consigue entrar el 2-5-1942.

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Una vez en puerto se observa que las averías son más graves de lo que parecían. Siendo imposible repararlo en el tiempo marcado por las leyes internacionales, el submarino queda internado y sus tripulantes repatriados, eso sí destruyendo antes todos los documentos clasificados para evitar que cayesen en manos de los numerosos espías británicos que rondaban la ciudad. El comandante caería un año después, el 6-5-1943 con su nuevo submarino, el U-438 en la batalla del Atlántico.

CÓMO LLEGA A LA ARMADA:

 España seguía sufriendo las nefastas consecuencias de la Guerra Civil, la paupérrima Armada se encontró con un magnifico buque, de excelente soldadura y con un increíble equipo hidrofónico que dejaba en pañales a lo que teníamos por entonces. Precisamente estábamos tratando de construir 6 submarinos de la misma serie en nuestros astilleros de la S.E.C.N. (Sociedad Estatal de Construcciones Navales) en Cartagena. La Flotilla de Submarinos presionaba al ministerio para que se hiciese con él. Se inician conversaciones con la Kriegsmarine y se llega al acuerdo en julio siguiente, comprándose en agosto.

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El 2 de agosto de 1942 se iza por primera vez la bandera española y causa alta en Lista Oficial de Buques de la Armada el ya rebautizado G-7, en una ceremonia que se celebraría en el Arsenal de Cartagena.

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REPARACIONES:

 Los daños producidos en el ataque y la destrucción de equipos efectuada por la dotación anterior antes de abandonarlo, como mandan las ordenanzas, hicieron que sufriera un largo periodo de obras antes de poder disfrutarlo. Las obras se alargaron, la situación en España y el colapso que sufría Alemania, la única que podía ayudarnos en ese momento a ponerlo a punto, retrasaron su puesta a punto hasta noviembre de 1947.

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El 15-11-1947 se incorpora al servicio activo y pasa a ser la joya de la corona de la Flotilla de Submarinos, sustituyendo al C-2 que pasaría adscrito a la Escuela de Mecánicos de Ferrol. Durante las décadas siguientes, hasta la llegada en 1959 del S.31 “Almirante García de los Reyes”, fue sin duda alguna la mejor unidad submarina que tuvo la Armada.

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Apenas sufriría modificaciones en su vida operativa, se le desmontó su típico ‘cortarredes’, su cañón antiaéreo a veces se desmontaba temporalmente para realizarle mantenimientos. Como curiosidad el cañón antiaéreo modelo 88/45 pasó al museo naval de Cartagena, librándose del soplete. Sus colores se mantuvieron gris naval hasta 1963, cuando se copia la moda francesa y se pintan todos nuestros submarinos de negro, quedando así hasta su baja en 1970.

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SOBRE EL NOMBRE:

 El nombre sí sufrió variaciones, hemos visto que primero se denominó U-573, después  cuando se dio de alta en la Armada Española pasaría a llamarse G-7, el 7 con una confianza ciega de pensar que seríamos capaces de sacar las otras 6 unidades planificadas por la SECN. En 1961 se decide corregir este absurdo,  pero en vez de pasar a G-1 se decide que debe ser S-01.

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Nunca dispuso de radar, sonar, ni de snorkel pero sí de unas excelentes cualidades marineras que unidas a sus hidrófonos, periscopios, dirección de lanzamiento de torpedos, visores nocturnos para ataque en superficie y su escaso  ruido, hacían de él una excelente arma para lucha submarina. Fue un barco muy bueno, duro y eficaz; que permitió formar en sus tripas a la que serían las sucesivas dotaciones de submarinos, de no contar con este noble submarino se hubiera perdido la continuidad. En esta fundamental tarea sería relevado por el que sería llamado treinta y único, el S-31 otro noble submarino.

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EPITAFIO DEL G-7:

 Ya iremos contando más cosas de este curioso submarino que permanecería en nuestras filas hasta 1970, sería dado de baja por O.M. del 8-4-1970, después de 33 años de intensa actividad a flote bajo pabellón español por encima y por debajo del agua, teniendo el orgullo de ser una de las últimas unidades de su clase en estar operativa en el mundo. El triste final que tuvo fueron las manos de una empresa chatarrera de Vigo, ‘Antonio Cladas Tineo’, que se hizo con él por sólo 3 millones de las antiguas pesetas, pasando a engrosar la lista de desastres del patrimonio histórico naval de nuestra nación. Descanse en paz.

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 BIBLIOGRAFÍA

– BUSQUETS Y VILANOVA, C., COELLO LILLO, J. L. y CAMPANERA Y ROVIRA, A. 2006. Los submarinos españoles. Madrid: Editorial Agualarga. ISBN 8480559527

– RAMÍREZ GABARRÚS, M. 1983. El arma submarina española. Madrid: E.N. Bazán. ISBN 8450092671.

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